

Como lo hicimos el día Lunes 7 de Julio, cuando junto a organizaciones y movimientos sociales salimos a la calle para denunciar la sucia alternativa mediática “campo vs gobierno” y enfrentamos la represión que se desató; desde el Frente Estudiantil Revolucionario creemos que es necesario volver a salir con más fuerza para marcar una alternativa revolucionaria frente a la crisis.
No podemos quedar enfrascados en meros reclamos corporativos de los estu diantes; creemos que el movimiento estu diantil tiene que salir a la calle junto a todos los sectores sociales. Es necesario empezar a sembrar las bases de una lucha política revolucionaria que sea capaz de incidir en la coyuntura.
En ese camino es que convocamos a todas las agrupaciones estu diantiles a formar una columna estu diantil, el Miércoles 23 de Julio, que partirá a las 11hs de 9 de Julio y Av. de Mayo, para realizar junto a los movimientos piqueteros y sociales una OLLA POPULAR DEL HAMBRE en PLAZA DE MAYO.
Hoy estamos frente a dos sectores de la burguesía que se pelean por ver quien se queda con el botín de la renta agraria, mientras el pueblo sufre el hambre y la miseria.
Estamos viviendo tiempos de crisis financiera mundial, con centro en los Estados Unidos, donde el sistema capitalista se sumerge cada vez más en la inflación y en el agotamiento del crecimiento productivo, sujeto a la irracionalidad de la burbuja financiera e inmobiliaria, aumentando cada vez más los precios de los combustibles y alimentos. Eso repercute fuertemente en nuestros países capitalistas periféricos y dependientes.
Precisamente el objetivo que persigue el gobierno, mediante las retenciones, es frenar la inflación y obtener mayor superavit fiscal para continuar pagando la deuda externa.
Hace tiempo ya que el gobierno kirchnerista intenta frenar la inflación, sin poder lograrlo, llegando a manipular las estadísticas reales. En este sentido, es que se insistió tanto en sostener el llamado “pacto social”, lo que implica la cooptación o represión del campo popular, como sostén de la gobernabilidad frente a los peligros de la inflación.
Pero la crisis política no tardó en llegar, al punto que el gobierno sufrió una gran oposición dentro de sus propias filas en el parlamento, cuando se votó en contra de las retenciones hace unos días.
Ahora bien, la estabilidad política no la rompieron los que verdaderamente sufren, día a día, las consecuencias del modelo agro-exportador- dependiente de nuestro país, los trabajadores, quienes deben soportar la degradación de sus salarios reales, frente a la cada vez más pronunciada subida de los precios.
Por el contrario, los sectores que desestabilizaron al gobierno fueron los más beneficiados por la política económica del kirchnerismo: el mundo de los agrononegocios. El bloque de los ruralistas, apoyado en la larga tradición histórica de la oligarquía terrateniente, se asienta en un capitalismo agrario, que expresa las necesidades del capital financiero internacional, que se encuentra en un período de prosperidad inmediata.
Claro que los verdaderos beneficiados del “campo” son los grandes monopolios trasnacionales capitalistas (Cargill, Monsanto, Dyupont, Grobocopatel, etc.), que en ningún momento se vieron cuestionados ni por el bloque de propietarios rurales ni por el bloque político hegemonizado por el Partido Justicialista.
Así, estos últimos meses nos vimos involucrados en una disputa al interior de la clase dominante, ampliamente difundida por los monopolios masivos de comunicación, quiénes bombardearon a la sociedad para pronunciarse por la falsa disyuntiva “campo vs. gobierno”, que se vio en creciente aumento mediante actos y demostraciones de fuerzas en las rutas y en las plazas.
Parte de la izquierda cayó en el juego de la clase dominante, sin poder plantear una política independiente. Así, ciertas organizaciones y movimientos de izquierda hablan de una “pueblada rural” (marchando detrás de la Sociedad Rural ); mientras que otras de un supuesto “gobierno nacional y popular” (encolumnándose detrás del PJ y la burocracia sindi cal y piquetera), ambos existentes sólo en la imaginación.
También, de a poco, un arco considerable de la izquierda, que no se encolumna detrás de ninguno de los dos bloques de poder, a pesar del sectarismo reinante, fuimos ganando las calles, entrando en disputa con ambos bloques.
Creemos que ese es el camino que hay que perseguir. A pesar de la represión y el enorme despliegue de las fuerzas represivas hoy se hace necesario salir a ganar las calles, disputando la coyuntura y marcando un camino alternativo revolucionario, denunciando los intereses de ambos bloques capitalistas, responsables del hambre y la miseria.
Por eso, hay que profundizar la lucha popular y enfrentar a quienes nos dominan, sin dejar arrastrarse por el cierre parlamentario del debate sobre las retenciones, y las celebraciones o frustraciones dentro de la clase dominante, los trabajadores y el pueblo pobre siguen pagando las consecuencias, con o sin retenciones.
CAMPO + GOBIERNO = MISERIA, HAMBRE Y REPRESION
¡¡LUCHA Y ORGANIZACIÓN!!
¡¡¡POR TRABAJO, SALUD, EDUCACION Y VIVIENDA!!!!
FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO
No podemos quedar enfrascados en meros reclamos corporativos de los estu diantes; creemos que el movimiento estu diantil tiene que salir a la calle junto a todos los sectores sociales. Es necesario empezar a sembrar las bases de una lucha política revolucionaria que sea capaz de incidir en la coyuntura.
En ese camino es que convocamos a todas las agrupaciones estu diantiles a formar una columna estu diantil, el Miércoles 23 de Julio, que partirá a las 11hs de 9 de Julio y Av. de Mayo, para realizar junto a los movimientos piqueteros y sociales una OLLA POPULAR DEL HAMBRE en PLAZA DE MAYO.
Hoy estamos frente a dos sectores de la burguesía que se pelean por ver quien se queda con el botín de la renta agraria, mientras el pueblo sufre el hambre y la miseria.
Estamos viviendo tiempos de crisis financiera mundial, con centro en los Estados Unidos, donde el sistema capitalista se sumerge cada vez más en la inflación y en el agotamiento del crecimiento productivo, sujeto a la irracionalidad de la burbuja financiera e inmobiliaria, aumentando cada vez más los precios de los combustibles y alimentos. Eso repercute fuertemente en nuestros países capitalistas periféricos y dependientes.
Precisamente el objetivo que persigue el gobierno, mediante las retenciones, es frenar la inflación y obtener mayor superavit fiscal para continuar pagando la deuda externa.
Hace tiempo ya que el gobierno kirchnerista intenta frenar la inflación, sin poder lograrlo, llegando a manipular las estadísticas reales. En este sentido, es que se insistió tanto en sostener el llamado “pacto social”, lo que implica la cooptación o represión del campo popular, como sostén de la gobernabilidad frente a los peligros de la inflación.
Pero la crisis política no tardó en llegar, al punto que el gobierno sufrió una gran oposición dentro de sus propias filas en el parlamento, cuando se votó en contra de las retenciones hace unos días.
Ahora bien, la estabilidad política no la rompieron los que verdaderamente sufren, día a día, las consecuencias del modelo agro-exportador- dependiente de nuestro país, los trabajadores, quienes deben soportar la degradación de sus salarios reales, frente a la cada vez más pronunciada subida de los precios.
Por el contrario, los sectores que desestabilizaron al gobierno fueron los más beneficiados por la política económica del kirchnerismo: el mundo de los agrononegocios. El bloque de los ruralistas, apoyado en la larga tradición histórica de la oligarquía terrateniente, se asienta en un capitalismo agrario, que expresa las necesidades del capital financiero internacional, que se encuentra en un período de prosperidad inmediata.
Claro que los verdaderos beneficiados del “campo” son los grandes monopolios trasnacionales capitalistas (Cargill, Monsanto, Dyupont, Grobocopatel, etc.), que en ningún momento se vieron cuestionados ni por el bloque de propietarios rurales ni por el bloque político hegemonizado por el Partido Justicialista.
Así, estos últimos meses nos vimos involucrados en una disputa al interior de la clase dominante, ampliamente difundida por los monopolios masivos de comunicación, quiénes bombardearon a la sociedad para pronunciarse por la falsa disyuntiva “campo vs. gobierno”, que se vio en creciente aumento mediante actos y demostraciones de fuerzas en las rutas y en las plazas.
Parte de la izquierda cayó en el juego de la clase dominante, sin poder plantear una política independiente. Así, ciertas organizaciones y movimientos de izquierda hablan de una “pueblada rural” (marchando detrás de la Sociedad Rural ); mientras que otras de un supuesto “gobierno nacional y popular” (encolumnándose detrás del PJ y la burocracia sindi cal y piquetera), ambos existentes sólo en la imaginación.
También, de a poco, un arco considerable de la izquierda, que no se encolumna detrás de ninguno de los dos bloques de poder, a pesar del sectarismo reinante, fuimos ganando las calles, entrando en disputa con ambos bloques.
Creemos que ese es el camino que hay que perseguir. A pesar de la represión y el enorme despliegue de las fuerzas represivas hoy se hace necesario salir a ganar las calles, disputando la coyuntura y marcando un camino alternativo revolucionario, denunciando los intereses de ambos bloques capitalistas, responsables del hambre y la miseria.
Por eso, hay que profundizar la lucha popular y enfrentar a quienes nos dominan, sin dejar arrastrarse por el cierre parlamentario del debate sobre las retenciones, y las celebraciones o frustraciones dentro de la clase dominante, los trabajadores y el pueblo pobre siguen pagando las consecuencias, con o sin retenciones.
CAMPO + GOBIERNO = MISERIA, HAMBRE Y REPRESION
¡¡LUCHA Y ORGANIZACIÓN!!
¡¡¡POR TRABAJO, SALUD, EDUCACION Y VIVIENDA!!!!
FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO

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