En estos últimos días venimos participando de una serie de luchas del movimiento estudiantil. Estamos frente a un panorama en el que se toman secundarios, terciarios y facultades, con masivas asambleas y movilizaciones, que dan cuenta de una demostración de fuerza estudiantil que no se puede esquivar ni menospreciar. Los estudiantes nos pusimos en movimiento y somos punta de lanza en la lucha social.
Desde el FER pensamos que es necesario, ahora más que nunca, profundizar la lucha. Estamos recorriendo un camino que nos obliga a plantear la delimitación del enemigo y el objetivo político que perseguimos.
En ese sentido, la lucha no se puede reducir a un reclamo presupuestario, sino que poner el acento en la política neoliberal, impulsada ya desde hace décadas, que apunta a la privatización de los sectores públicos y a la opresión de las necesidades sociales. La lucha por la educación pública y gratuita debe tener un horizonte político a largo plazo.
El reclamo por un Edificio Único Para Sociales tiene que tener como perspectiva política la defensa de la Educación Pública y Gratuita.
Por lo tanto, pensamos que la forma de profundizar la lucha es que los estudiantes salgamos a las calles y confrontemos con las instituciones educativas capitalistas y sus funcionarios. Debemos continuar el ejemplo del CBC de Merlo. Se pudo avanzar gracias a que se tomó el Rectorado de la UBA y se golpeó con la acción directa al responsable directo.
Creemos que la acción directa es el método de lucha que hay que adoptar, no por un capricho, sino porque para que la lucha avance hay que presionar y confrontar contra las instituciones. El Rector Hallú lo sabe muy bien. No es casual que el Consejo Superior venga sesionando todos los miércoles con la infantería en la puerta.
Ya estamos acostumbrados a que nuestras luchas legítimas sean demonizadas por los medios masivos de (in)comunicación que responden a otros intereses, enemigos del movimiento estudiantil.
En el CBC de Merlo nos calificaron de “bárbaros”, “violentos” y “vándalos” por escrachar y, luego, por tomar el Rectorado. Los estudiantes no tuvimos dudas en que la violencia es la falta de educación, el hambre, la desocupación y la miseria. Y que la lucha por ganar el “sentido común” no consiste en concederle poder a los medios de comunicación, ni a las negociaciones por arriba. Que hay que organizarse y ganar la calle con la acción directa como elemento unificador de las tendencias.
-POR LA RENUNCIA DE HALLU
-DESPROCESAMIENTO DE LOS COMPAÑEROS
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada
(
Atom
)
0 comentarios :
Publicar un comentario