
Lo que las PASO anunciaban ya es un hecho consumado: la derecha conservadora logró engrosar los números de Agosto y se para con mucha más fuerza de cara a 2015. El avance de los sectores liberales y conservadores se plasmó en triunfos holgados en todos los distritos electorales de peso del país, reconfigurando el mapa político, sobre todo en el fortalecimiento del ala PJ al interior del FpV, encabezada por Scioli.
Tenemos por delante años difíciles, en que la disputa política estará hegemonizada entre las dos fracciones del PJ liberal (Massa-Scioli) y el rejunte pan radical (Cobos-Binner-UNEN), con la incógnita abierta de qué será del Kirchnerismo. La discusión es qué sector político logra hacerse del gobierno en 2015 para aplicar el ajuste hacia el que los sectores concentrados de la economía están empujando.
Los límites del modelo económico de estos últimos diez años empezaron a hacer mella en el terreno político. El gobierno no sólo perdió 4 millones de votos: perdió el apoyo de sectores sindicales y sociales, las medidas progresistas han mermado, la imposibilidad de la re-re no ha sido suplida hasta ahora por un candidato de peso “del riñón”, y sobre todo, los “temas pendientes” del modelo, como la precarización laboral, la inflación y el problema de la fuga de dólares han sido capitalizados política y electoralmente por una fractura por derecha del PJ, expresada en la figura de Massa y de los intendentes del Frente Renovador.
Fue la derecha política la que capitalizó también cierto repliegue corporativo de las demandas populares, lo que le sirvió para eludir una definición sobre su modelo de país. Los problemas estructurales y sus soluciones estuvieron prácticamente ausentes de toda campaña, a excepción de algunos frentes populares en algunas zonas del país.
La fractura interna del PJ le dio aire a Scioli para negociar mayores espacios de poder al interior del FpV, lo que explica no sólo su “lealtad” al “proyecto”, sino que ha sido la figura sobresaliente de la segunda parte de la campaña electoral, incluso al sustituir el “referéndum de gobierno” de la campaña de las paso (“En la vida hay que elegir”) por una agenda regresiva que hizo eje en la inseguridad, la “gestión” y la baja de la edad de imputabilidad. Las listas del FpV en provincia llevaban a los intendentes que quedaron adentro encabezando las candidaturas, y tras los magros resultados de las PASO, fueron los propios intendentes los que impusieron aún más sus condiciones, y la campaña del gobierno terminó siendo una expresión de sus contradicciones internas.
Lo que se viene en estos próximos dos años no es la profundización de un modelo de “desarrollo e inclusión”. Se discute que sector político se hace cargo de los ajustes “necesarios” y sus consecuencias. Largan en primera fila el PJ “por fuera”, del FR de Massa, el PJ “por dentro”, del FpV de Scioli, y el Frente Cívico del radicalismo y sus satélites.
Por su parte, la buena elección que realizó el FIT se explica, además de su innegable despliegue militante y su presencia como única opción de izquierda unificada a nivel nacional, porque capitalizó la falta de un proyecto nacional alternativo al kirchnerismo desde los sectores populares y supo aprovechar la coyuntura con un programa fuertemente economicista y hasta republicano, fagocitado por los medios de comunicación para sacarle votos al gobierno. Frente a esto, vemos necesario un profundo debate sobre la acumulación política real que su campaña y la elección dejan al campo popular en general. Si bien es cierto que los votos de la izquierda en todas sus manifestaciones crecieron, también y mucho más lo hicieron los de las opciones conservadoras, y ése es a nuestro juicio el dato político relevante a la hora de proyectar las tareas del futuro.
Este es el escenario en el que las organizaciones populares hijas del 2001 e hijas del proceso de resistencia en los 90s dimos nuestro primer paso en la disputa institucional. Comenzamos a plantear propuestas que no existían hasta hoy como referencias políticas para el pueblo, e hicimos un esfuerzo enorme no sólo para abordar este desafío desconocido para nosotros, sino también para hacerlo palpable para los sectores del pueblo en los que todos los días sembramos la alternativa, como hacia aquellos a quienes pretendemos hacer llegar nuestra voz por vez primera.
Este desafío fue superado con grandes resultados para una primera vez, como Camino Popular en capital, Frente Ciudad Nueva en la Plata, Ciudad Futura en Rosario, Pueblo Unido en Jujuy, Frente Popular en La Rioja, en el que diversas organizaciones nos presentamos a elecciones armando frentes comunes encontrándonos con sectores populares democráticos con presencia nacional que en muchos distritos rompieron sus alianzas con los sectores liberales del FAP y Proyecto Sur, lo cual es para nosotros el avance fundamental de esta experiencia. Como en mayo dijimos que había que jugársela y animarnos a confluir sectores populares con diversas trayectorias y experiencias, y dejar de mirarnos de reojo, con una visión compleja y profunda del campo popular, para afrontar de conjunto el desafío de la creación de una nueva experiencia política, después de Octubre podemos afirmar que estamos transitando con toda convicción este camino de cara al futuro.
Haber sembrado esta alternativa es un paso de gigantes que sólo fue posible por las convicciones políticas que nos caracterizan, por la entrega cotidiana en años de construcción en el pueblo que nos respaldaban y por haber afrontado los debates sobre las tareas de la etapa con una gran altura política. Esto es para nosotros una alegría sincera y un nuevo desafío para lo que se viene, en el que tenemos que seguir profundizando y avanzando en las discusiones necesarias para plantar una alternativa real en dos años, en el que nos encontremos todos los sectores del pueblo que compartimos el horizonte del proceso latinoamericano en marcha, un programa basado en la soberanía popular y una verdadera distribución de la riqueza.
La derecha avanzó y el nuevo ciclo regresivo está a la vuelta de la esquina. Esa realidad nos pone todavía más en alerta y nos obliga a redoblar los esfuerzos, los debates, los caminos que tienden a la unidad política de las organizaciones democráticas y anti-imperialistas del país, en camino a la segunda y definitiva independencia. Bajo estas banderas y con este horizonte por delante esperamos profundizar lo caminado hasta ahora.
Hasta la victoria, siempre.
Camino de los Libres.
Noviembre 2013.
1 comentarios :
Really is a good contain what I looking for, its helping me a lot, thanks for sharing, got you by Google search, Your page ranking good by Google & Alexa, Carry on with good works
Publicar un comentario