Algunas aproximaciones para estudiar el avance represivo y pasar a la acción.
“No se trata de desear éxitos al agredido,
sino de correr su misma suerte,
acompañarlo a la muerte o a la victoria”
Ernesto Che Guevara
¿De que hablamos cuando se habla de avance represivo? ¿Es solo un capricho de Hallu procesar estudiantes por luchar por la educación pública y gratuita? ¿Es casualidad que se encuentren procesados tanto por cuidad, como por nación, como por el rectorado de
Arrancamos el 2010 en el escenario de una crisis mundial, cuyas contradicciones se manifiestan más evidentemente en los países centrales, ejemplos claros hoy en día se observan en Grecia y España.
Pero en el marco de un sistema capitalista mundial, los países subdesarrollados, debido al rol estructural que ocupan en él, necesariamente se ven enmarcados en ella solo que no de manera idéntica a los países del primer mundo, sino que con las características propias de los países dependientes. Es en este sentido que América latina viene soportando una crisis sistemática que arroja a sus pueblos al hambre, la miseria, el desempleo, la superexplotación y el saqueo de sus recursos naturales.
El interés por resolver esta crisis- que dentro del propio sistema solo puede resolverse a través de la fuerza y la violencia - garantizando la tasa de ganancia de los ricos, la opresión de los pobres y el control político para frenar el avance de los movimientos sociales, explican en parte la contraofensiva imperialista sobre América Latina en todos los niveles.
En este marco, se evidencia el giro a la derecha recalcitrante de gran parte de los gobiernos del continente. El caso más representativo de esto es el rearme de Colombia, que tras la firma del tratado de “Acuerdo complementario para la cooperación y asistencia técnica en defensa y seguridad entre los gobiernos de
El mismo panorama se vislumbra en Chile, con la asunción de la ultraderechista Piñeira, quien a partir de la tragedia por el terremoto ocurrido, llevo adelante una gran represión contra los sectores más vulnerables. El golpe de Estado en Honduras y desde hace un tiempo el gobierno fascista de Alan García en Perú (en donde actúa con mayor crueldad la ley antiterrorista), son otros casos claros de este modelo de gobierno. Ni hablar de la reactivación de las IV flota del Comando Sur que avanza sobre las aguas de nuestro continente, teniendo a cargo hombres de elite que son seleccionados para las más duras operaciones especiales. Por ultimo en abril, el gobierno Paraguayo ante la lucha de las organizaciones de izquierda y el campesinado, declaro en el norte del país el “estado de excepción”, esto quiere decir que: “el Ejecutivo puede ordenar la detención y el traslado de personas, así como prohibir o restringir reuniones públicas y manifestaciones”, e incluyó la militarización de la zona.
En el marco nacional, pareciese que todavía es posible gobernar con el consenso, pero también hay representantes de estos sectores que abiertamente se alían al sector más derechista, esto incluye a los Duhaldes, a los De Narvaez, etc. Uno de ellos es el actual jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri que a lo largo de su gestión no hizo más que profundizar una política represiva sin tapujos en contra del pueblo pobre y los luchadores. En su obstinación por mantener a los pobres e indigentes fuera del espacio público de la ciudad, llevó adelante lo que fue la patota de la U.C.E.P. Las escuchas ilegales del espía Ciro James, el frustrado ministro de educación abiertamente fascista Abel Posse, la nueva policía “antipiquetes”, cuya función principal es socavar las luchas de los que se oponen a este sistema, demuestran la manera de gobernar de aquellos mas alineados a las políticas represivas.
Actualmente Macri sale a declarar a favor de la reforma del código contravencional para endurecer las sanciones contra “trapitos”, limpiavidrios y manifestantes que usen palos y capuchas y avanza sobre las familias que habitan en los hoteles de la ciudad, quienes tras la quita de los subsidios habitacionales, no tienen otro destino que quedar en la calle. Hoy estas familias, están llevando adelante una gran resistencia, exigiendo su derecho a tener una vivienda digna, peleando en cada desalojo y en unidad en los barrios mas organizados como la zona de Constitución, en donde cada desalojo es aguantado por diferentes familias de diferentes hoteles.
En este contexto, el gobierno nacional no puede más que cumplir el papel que – como dijo el Che- históricamente llevan adelante las burguesías autóctonas en América Latina, el de ser el furgón de cola del imperialismo. Como ya hemos dicho este proceso no se lleva de manera abierta como en otros países de America sino que solo viene avanzando en la criminalización de la protesta. Ejemplo de esto es la sanción en 2006 de la ley antiterrorista en nuestro país, ya sancionada en todo el resto del continente, que si bien no se despliega del todo todavía en Argentina, ya ha sido utilizada en los casos de la detención de Roberto Martino (MTR) en estos días y de los 5 anarquistas que protestaron frente a la embajada de Grecia, (caratulados de “prepotencia Ideológica”). El referente del MTR, ha sido caratulado de “antisemitismo” y de intentar “imponer ideologías”, al manifestarse en contra de las políticas de estado del gobierno de Israel y hoy se encuentra detenido con presos comunes. Un caso parecido es el de Juan Carlos Beica de Convergencia de Izquierda condenado por “antisemitismo” y en el mismo plano aparecen los juicios a los compañeros de Quebracho por el escrache realizado al local de Sobisch por el asesinato de Fuentealba. En menos de un mes no solo ha entrado en rigor la ley antiterrorista, sino que además se procesaron en un mismo tiempo a diferentes referentes del movimiento social.
Pero también para poder llevar adelante esta tarea, el gobierno pone representantes que garanticen la ganancia de los poderosos, el desempleo, la miseria, y la agudización del vaciamiento del sistema público de salud y educación. En educación, este es el papel que juega el rector Hallú desde el gobierno de
Durante su mandato pasado, esta intención se materializó en una serie de medidas tales como: aprobar una partida presupuestaria de más de $50.000 para financiar la publicidad de los postgrados pagos, cuando en
Este año, la contraofensiva también se manifiesta al interior de
En un contexto general de represión del movimiento estudiantil, que incluye la reapertura de las causas del CBC de Merlo, el procesamiento del ex presidente del centro de estudiantes de la facultad de sociales por la toma del estacionamiento, el juicio a los estudiantes y docentes de la facultad de arquitectura por luchas por los cursos de verano y las contravenciones a los compañeros que cortaron la calle en solidaridad con la lucha de Kraft-Terrabusi, los estudiantes no podemos quedarnos con los brazos cruzados.
Si bien los sucesos relatados pueden generar un sobre salto, creemos que no es necesario caer en un catastrofismo que nos lleve a conclusiones erradas. La dominación capitalista ha tenido siempre dos patas latentes, la del consenso y la represión, y no nos debe extrañar el uso de esta, pero si estar atentos a estas nuevas oleadas que privilegian la violencia en su dominación.
Disciplinar al movimiento estudiantil luego de que este se haya manifestado mediante la acción directa en las ultimas luchas, (para impedir el cierre del CBC de Merlo -tomando el rectorado-, para ocupar un espacio necesario y de lucha en sociales como el estacionamiento, y para demostrar el malestar con esta reasunción de Hallú, enfrentándose con la policía) es una de las primeras tareas que el rector intenta llevar acabo.
Pero tampoco debemos ser ajenos a lo que pasa en nuestro contexto, sobre todo en la cuidad de Buenos Aires con este gobierno cuasi fascista y con los procesados del conjunto del movimiento social.
Es en este sentido que el movimiento estudiantil debe estar dispuesto a resistir junto a la clase trabajadora y el pueblo pobre, retomando sus métodos históricos de lucha que han sido tan dejados de lado a partir de la hegemonía de la izquierda institucional en la universidad.
Tenemos que manifestarnos en la calle, poniendo el cuerpo a los desalojos, en las zonas mas carenciadas de la cuidad, para impedir que cada vez mas la vivienda sea un derecho ajeno para los trabajadores.
Debemos tomar las calles y las instituciones necesarias, en unidad en la acción contra el avance represivo y el vaciamiento de la educación pública y gratuita. Dejar avanzar a este rector, no solo es ser cómplice de la mercantilización de la educación, sino que es además demostrar debilidad de un movimiento estudiantil que no se opone con fuerza ante la criminalización de la protesta.
En ese camino estamos, construyendo un moviendo estudiantil combativo, en ese camino seguiremos.
“Luchar, Crear, Poder Popular”
La Brújula en el FER
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